Cuatro nuevas bases militares de USA en Panamá
Escrito por eldia
Hace dos meses se firmó el acuerdo entre el gobierno de Panamá y EE.UU que permite la instalación de cuatro bases aeronavales norteamericanas en territorio panameño, que sumadas a las siete bases en territorio colombiano constituyen una amenaza a los gobiernos progresistas de la región.
Ajustar el cerco a Venezuela y hacer presencia a todo lo largo del continente es como se puede interpretar la implementación de cuatro bases aeronavales en territorio panameño que el presidente conservador de Panamá Ricardo Martinelli acaba de conceder.
Obama, que en la estrategia del gobierno norteamericano es la cara buena del imperialismo pero a fin y al cabo imperialismo, envió a su secretaria de estado Hillary Clinton hace dos meses a Panamá y regresó con la firma del acuerdo. Las bases estarán ubicadas en la Isla Chapera cerca a la Isla de Contadora en donde se celebraron reuniones para la paz en Colombia en los 80, la segunda en la Rambala provincia de Bocas del Toro, la tercera en Punta Coco provincia de Veraguas y la cuarta en Bahía Piña provincia del Darién.
Este acuerdo continúa la iniciativa Monroe de promover un área de solo influencia norteamericana y corta la política promovida por anteriores gobiernos del hermano país de no permitir el asentamiento de militares extranjeros. Recordemos el desmantelamiento de 14 bases gringas por medio del tratado Torrijos-Carter en 1977 o el gobierno del general Omar Torrijos quien cerró la Escuela de las Américas, institución que en sus manuales enseñaba métodos de tortura según lo confesado por sus mismos oficiales de entrenamiento al productor de documentales críticos John Pilger. Otro caso a mencionar es cuando el gobierno Ernesto Pérez Balladares no permitió el establecimiento del Centro Multilateral Antidrogas coordinado por USA.
Panamá en conjunto con México y Colombia integra un convenio de cooperación contra el terrorismo y la lucha antidrogas, se ha pronunciado proclive del gobierno golpista de Honduras y ha hecho juicios muy duros al ALBA y al gobierno de Hugo Chávez. Estas bases servirán de puente y abastecimiento a las fuerza militares norteamericanas, que las utilizarán como punto de operación y cubrimiento hasta lo mas lejano del Cono Sur sin necesidad de reabastecimiento de sus fuerzas aéreas, lo que le dará un poder de ataque 100% efectivo.
Estas bases en Panamá son parte de la estrategia iniciada por George Bush llamada “Plan Mérida” en Centroamérica y México, que con el pretexto de combatir el narcotráfico asigna 450 millones de dólares para su primer año, para un total de 1.600 millones para dentro de tres años.